Rufino Hernández y Matías Sepúlveda cumplieron gran faena en el Clasisficatorio Norte y accedieron tres y dos colleras respectivamente para el Campeonato Nacional.

Una extraordinaria actuación cumplieron recientemente en Melipilla, sede del Clasificatorio Norte, los jinetes talquinos Rufino Hernández y Matías Sepúlveda, quienes han corrido toda esta temporada en diversos criaderos de esa zona.

El caso de Rufino Hernández es sencillamente notable ya que completó las tres colleras del criadero El Carmen de Nilahue,  y el resultado no pudo ser más positivo ya que ganó la final de Clasificatorio junto a Anibal Barahona y con ello, la collera de yeguas que montaron pasan directamente a la Final que se corre el domingo 29 en Rancagua.

Además, una de las colleras que clasificó para correra en las series, aunque no tuvo un gran desempeño en la serie de Campeones, pero ya había logrado la clasificación para Rancagua y además una tercera collera ya había logrado un gran éxito al ganar la Final de los Criadores en Cauquenes a fines de enero, y por reglamento no necesitó pasar por el Clasificatorio, sino que logró el paso a las series de Rancagua en forma directa.

Sin lugar a dudas lo que hizo la familia Barahona al contratar a Rufino debe haber sido el mejor negocio en esta especialidad hasta el momento por otra parte, Matías Sepúlveda  que ya había completado una collera con su hermano Nicolás, en el criadero familiar la Reserva del Jutre, fue contratado por Roberto Bozo, propietario del criadero Los Tacos de Rumay por toda la temporada. Corrió dos colleras completando ambas para el Clasificatorio y logrando además su llegada para el próximo Nacional, con el agregado de ocupar el tercer lugar con Roberto Bozo hijo, logrando un desempate espectacular en que lo finalizaron con una carrera perfecta, y con ello, se ganaron además una serie Libre extra la próxima semana en Rancagua.

En resumen, ambos jinetes tuvieron una actuación destacada, que ha sido muy elogiada en el ámbito corralero nacional durante estos días, y sin duda que toda sugestión y desempeño enorgullesen a la familia corralera talquina, que nos hace recordar además que Matías Sepúlveda creció inmensamente en el ambiente corralero con las enseñanzas de Rufino Hernández.